lunes, 25 de septiembre de 2017

¡MARINOS AL AGUA! (Sailors Beware!): cuando El Gordo y el Flaco conocieron a Lupe Vélez


Cuando se filmó este cortometraje, ni Stan Laurel y Oliver Hardy formaban todavía la legendaria pareja cómica que alcanzaría la fama como El Gordo y el Flaco, ni Lupe Vélez había tenido algún rol protagónico en el cine. Sin embargo, los tres coincidieron en la comedia muda ¡Marinos al agua! (Sailors Beware!) que se estrenó el 25 de septiembre de 1927. Es decir, hace 90 años.

La interacción entre Laurel y Hardy resultaba tan graciosa que el productor Hal Roach -con quien Lupe Vélez recién había firmado en aquella época su primer contrato de exclusividad- decidió tiempo después que deberían trabajar siempre juntos. Al paso de los años, en 1934, los tres se reunirían de nuevo en el largometraje sonoro: Una fiesta en Hollywood (Hollywood Party), en la que, según Mordaunt Hall, crítico del New York Times: "Los señores Laurel y Hardy, ayudados por la impetuosa Lupe Vélez, llegan a provocar verdaderas carcajadas rompiendo huevos de una manera disparatada".



Si bien este no llega a ser el caso en ¡Marinos al agua!, cuando los dos incipientes cómicos y Lupe Vélez -cuyo personaje era la baronesa Behr- participan en una escena en la que Laurel la arroja a la piscina junto con otras pasajeras del barco Mirimar, el corto cumple, en términos generales, con el objetivo esencial de una comedia.

Lupe Vélez en su caracterización de la baronesa aparece por primera vez a los dos minutos y se le vuelve a ver en la escena de la piscina en el minuto 17 de la película. 


Jules Etienne

sábado, 23 de septiembre de 2017

LUPE VÉLEZ COMO LA BARONESA BEHR EN ¡MARINOS AL AGUA!


(Fragmento del capítulo 3: Bajo el signo de cáncer)

- Mañana tengo llamado. Voy a hacer el papel de una baronesa, así es de que tráteme usted con respeto -estiró su brazo derecho con un gesto de exagerada afectación, caricatura de una aristócrata, para que Jones le besara la mano. Él prefirió seguirle el juego, incapaz de contrariarla. Sabía que Lupe era una espléndida compañera de juegos sexuales siempre y cuando ningún detonante la hiciera explotar.

Lo llamó Richard y permaneció inmóvil unos instantes con  la lengua atrapada entre los dientes tras pronunciar la “d” al terminar de decir su nombre. Se fue aproximando con parsimonia al oído izquierdo de Jones, mientras le decía Rich, Richie, Ricky, con un ronroneo felino; paseó la lengua sobre su oreja: Rick, Dick, y de nuevo mantuvo la “d” en su boca antes de repetir Dick otra vez, tic, tic tac, Dick tac, Dick dac, Dick Dick…

La reacción de Jones -como lo sería la de cualquier fuerza física según la tercera ley de Newton-, fue inmediata. Después de besar la mano de Lupe jugando a la baronesa, subió por su brazo hasta llegar al hombro y al cuello. De pie detrás de ella, la sujetó de los senos para apretarla contra su cuerpo y Lupe se arqueó buscando sus labios y su lengua húmeda que la incitaba en el más legítimo de sus deseos, en lo más recóndito de su condición de mujer.
... 
 
Saltó de la cama para comer algo antes de dormir. Tenía que levantarse muy temprano si quería llegar puntual a que la maquillaran. Él la vio caminar desinhibida, como si ignorara su desnudez. Cuando se percató de que era observada, se cubrió los senos con un brazo mientras que con la otra mano llevaba una galleta a su boca. Todavía masticando, farfulló:

- ¿No quieres?
- ¿Qué comes?

Ella rió con el descaro infantil de quienes juegan a vivir la vida y regresó a la cama.


- ¡Marinos al agua!
- ¿Cómo?
- Es el título de la película en la que vas a trabajar.
- Estoy muy emocionada.
- Más emocionada vas a estar cuando tengan que ayudarte a salir de la piscina.
- Sí, ya sé: nos van a empujar a todas al agua.

Y así sería. Al día siguiente, Stan Laurel, El Flaco, cumplió cabalmente su encomienda y una empapada Lupe Vélez habría aparecido como la baronesa Behr en la pantalla.


Jules Etienne

Los fotogramas corresponden a Lupe Vélez y Oliver Hardy
en el cortometraje mudo ¡Marinos al agua! (Sailors Beware, 1927)

jueves, 21 de septiembre de 2017

NUNCA SE SABE: con música de Cole Porter


Originalmente una obra de teatro con resabio europeo que fue llevada al cine en 1933 como El brillo de las candilejas -en España se llamó A la luz del candelabro- (By Candlelight), fue convertida en un musical en dos actos con canciones de Cole Porter bajo el título de Nunca se sabe (You Never Know). Se estrenó en el Winter Garden de Nueva York el 21 de septiembre de 1938, luego de una extensa gira de varios meses por diferentes ciudades norteamericanas. El reparto estaba encabezado por Clifton Webb y Libby Holman, dos actores con una larga trayectoria teatral, aunque eso no impidió que Lupe Vélez, en su papel de María, gozara del segundo crédito. También participaban Toby Wing y Rex O'Malley.

La trama, como la mayoría de los musicales de la época, era un mero pretexto para los despliegues melódicos y los números bailables: una comedia de enredos entre aristócratas y su servidumbre que transcurre en París. El personaje de Lupe Vélez se llamaba María a quien Madame Baltin le encomienda buscar al Barón Ferdinand de Romer. Cuando ella llega a su lujoso departamento finge que es su patrona pero confunde al valet, Gastón (Clifton Webb) con el barón de Romer. Éste, al percatarse de que Gastón trata de seducir a María, no lo pone en evidencia, por el contrario, lo solapa haciéndose pasar por su sirviente para permitirle a aquél que logre su conquista. Sin embargo, la dama Baltin no posee el mismo espíritu de complicidad y termina con la mascarada. Todo desemboca en un final feliz con los cuatro cenando a la luz de los candelabros.


Lupe cantó a dúo con Clifton Webb (quien interpretaba a Gastón), From Alpha to Omega y cerraba el primer acto como solista con What Shall I Do?. En el segundo acto volvían a cantar juntos Good Evening, Princesse. Fue considerado uno de los trabajos menos logrados de Porter -cuando la escribía tuvo un percance montando a caballo por el que tuvieron que operarlo de ambas piernas en diferentes épocas de su vida y desde entonces padeció dolores terribles. Uno de sus biógrafos asegura que la canción At Long Last Love, que forma parte esencial de la obra, se le ocurrió mientras esperaba ser rescatado del accidente-, y por lo mismo su permanencia en cartelera solo alcanzaría hasta finales de ese mismo año.

Jules Etienne

Las ilustraciones corresponden al programa del estreno de Nunca se sabe (You Never Know)
en el Winter Garden de Broadway, el 21 de septiembre de 1938.

jueves, 14 de septiembre de 2017

El estreno de MR. BROADWAY en el New York Times

 
Mr. Broadway dedica sus esfuerzos a la tesis de que hay mucha gente interesada en la recolección de chismes y noticias de los columnistas de Broadway. El héroe de esta película es Ed Sullivan, quien escribe una columna similar para un periódico. La cámara le sigue en un recorrido por tres o cuatro populares centros nocturnos con excursiones extras dedicadas a la escenificación de algunas situaciones no demasiado dramáticas y que supuestamente han llamado la atención del periodista.

Durante todo este viaje por Times Square, aparecen algo más de treinta celebridades haciendo prácticamente nada como no sea inclinar la cabeza o simplemente bailar, cantar, actuar o lo que fuera que los haya hecho célebres.

No hay nada nuevo ni particularmente interesante o entretenido en todo esto, a menos que a uno le guste ver como se entretienen algunos de los casi grandes. En uno de los intermedios dramáticos, Tom Moore y William Desmond parecen escenificar un burlesque involuntario.

Para todos aquellos que estén interesados, en la película podrán ver a Dempsey, LeRoy, Dunn, Carnera, Lupe Vélez... Ninguno tiene mucho que hacer, pero de todas maneras allá están.

Mordaunt Hall en el New York Times, publicado el 14 de septiembre de 1933.
 
(Traducido al español por Gabriel Ramírez)

martes, 12 de septiembre de 2017

LUPE VÉLEZ EN MR. BROADWAY

 
Cuando la cámara se dedicó a curiosear en la vida nocturna neoyorquina con el pretexto de Mr. Broadway, Lupe Vélez se encontraba radicando temporalmente en esa ciudad con motivo de la temporada teatral de Strike Me Pink en el teatro Majestic, de manera que su presencia también sería capturada a cuadro.
 
Sería uno de los dos títulos que dirigió el actor de casi un centenar de películas -sobre todo durante la época silente- Johnnie Walker. Se trata de un mero vehículo ideado por Ed Sullivan para aprovechar la coincidencia de algunas celebridades en los centros nocturnos de moda.
 
Debido al motivo tan elemental que impulsó la realización de la cinta, en la que aparecen lo mismo figuras del cine y el teatro -como la propia Lupe-, cantantes populares en la radio, como Ruth Etting -quien tres años más tarde trabajaría con Lupe en Londres, durante la puesta en escena del musical Ritmo transatlántico (Transatlantic Rythm)-, y hasta los boxeadores Jack Dempsey y Primo Carnera.
 
Mr. Broadway se estrenó el 12 de septiembre de 1933 y, por obvias razones debido a que carecía de interés más allá de su propio entorno, nunca se exhibió en México.


Jules Etienne

viernes, 8 de septiembre de 2017

EL PRÓFUGO (The Squaw Man) en distintos países

El prófugo se exhibió en el Teatro Colón de Lima, Perú.

Si bien El prófugo se estrenó en las salas de cine de los Estados Unidos en septiembre de 1931, y llegó a la ciudad de México ese mismo diciembre para proyectarse en el cine Palacio, en otros lugares del mundo los títulos fueron cambiando para su exhibición. Por ejemplo, en Inglaterra se llamó El hombre blanco (The White Man); en Italia, Naturich la mujer india (Naturich la moglie indiana); mientras que en Francia se le conoció como El marido de la india (Le mari de l'indienne), que sería el más apegado al original en inglés: The Squaw Man, además de que Lupe Vélez llevaba el primer crédito en la publicidad, por encima de Warner Baxter.

En contraste, se presentó el curioso caso de que tanto en España como en el resto de los países de habla hispana conservara un mismo título: El prófugo, que no es lo habitual. En Lima, Perú, su estreno tuvo lugar en el teatro Colón en tanto que a Madrid llegaría hasta principios de 1933, a la pantalla del Coliseum. En el diario ABC era posible leer en sus páginas esta breve reseña anónima el 2 de febrero: "Gran éxito ha sido el obtenido por la magnífica película M-G-M El prófugo. En ella no se sabe que admirar más, si la realización admirable de Cecil B. de Mille, el exquisito director, o la magistral interpretación de la gentil Lupe Vélez y del famoso Warner Baxter. La trama de la película es un canto al amor conyugal y también al amor materno".
 

Jules Etienne

martes, 5 de septiembre de 2017

El 5 de septiembre de 1931 se estrenó EL PRÓFUGO (The Squaw Man)


La nueva versión sonora de El prófugo (The Squaw Man), que Cecil B. DeMille había dirigido originalmente en 1913 y por segunda vez en 1918 -ambas, obviamente, versiones mudas-, basada en la obra teatral homónima de Edwin Milton Royle, tuvo en los estelares a Warner Baxter, Eleanor Boardman y Lupe Vélez en el papel de Naturich. Se estrenó el 5 de septiembre de 1931, mientras que en la ciudad de México el jueves 31 de diciembre en el cine Palacio, justo para despedir el año que estaba a punto de terminar.

La película no tuvo una buena recepción ni ante la prensa ni en taquilla, sufrió una pérdida de ciento cincuenta mil dólares respecto a lo invertido en su producción y la crítica fue severa con ella. En Variety subrayaron sus "deficiencias técnicas", aunque algunos de los escasos halagos que obtuvo El Prófugo correspondieron a la presencia de Lupe, como la revista Photoplay decía de ella que: "A pesar de sus escasos diálogos de no más de una docena de palabras, captura simpatías a cada segundo".

Lupe repetía el carácter dramático del personaje que le precedía en el orden cronológico de su filmografía. Tanto a la rusa Katiusha de Resurrección, como a la piel roja Naturich, les correspondía un inevitable destino trágico. Cabría también la acotación de que tuvo lugar un semidesnudo durante la escena en que después de haber permanecido bajo la lluvia se seca ante la hoguera. No hay que pasar por alto que la película fue producida antes de que entrara en vigencia el fatídico código moral impuesto por Will Hayes y que limitó las libertades expresivas de la industria fílmica durante tantos años.
 


Jules Etienne

sábado, 2 de septiembre de 2017

RAZA DE BRONCE: UNA PELÍCULA ABSURDA, según El Redondel



Algo de lo peor que pudo pasarle en Hollywood a un actor de la talla de Novarro, es que los directo- res le hayan encontrado un tipo propicio para papeles "extranjeros".

Su color moreno y sus ojos negros lo han hecho convertirse en miembro de quién sabe cuántas tribus y razas diferentes.

Ahora lo vemos de indio norteamericano, al lado de auténticos pieles rojas, con quienes alterna con el mayor desenfado. Incluyendo su insistencia en cantar, su labor no tiene más méritos que aquellos que lo hicieron incurrir en la dirección.

Lupe Vélez tiene momentos muy acertados en que exhibe su indiscutible gracia. La película en sí es absurda, como lo son casi todas en las que los americanos hacen intervenir a razas que no sean la blanca.


Nota anónima en El Redondel, publicada el 2 de septiembre de 1934.

La ilustración corresponde a una fotografía de Ramón Novarro caracterizado como navajo mientras lee la novela Laughing Boy (Muchacho sonriente).