sábado, 16 de junio de 2018

EL TORBELLINO FEMENINO (Redhead From Manhattan): Lupe Vélez y Michael Duane aportan la dosis de comedia


Se trata de un entretenimiento aceptable que puede funcionar como apoyo para cualquier programa doble. Para Lupe Vélez es su primer trabajo en mucho tiempo que no tiene que ver con la serie de Carmelita, la mexicana que escupe fuego, y gracias a la buena dirección de Lew Landers se maneja con un ritmo adecuado.
 
El torbellino femenino es una de esas comedias de enredos con falsas identidades en el que la inquieta Lupe interpreta simultáneamente a dos primas.
 
Las complicaciones que surgen de manera inevitable recurren a una gran variedad de personajes que van desde agentes del FBI y gangsters hasta un productor que odia a las mujeres casadas en sus espectáculos. Los protagonistas quedan demasiado enredados por el intrincado trabajo del guionista Rex Taylor, pero gracias a la señorita Vélez y a Michael Duane hay la suficiente dosis de comedia que le da vida a la película.

 
Rose, publicado en Variety el 16 de junio de 1943

jueves, 14 de junio de 2018

EL ALA ROTA, según el diario ABC de Madrid

 
Cuando creíamos hallarnos ante un nuevo film que exalta las proezas aviatorias de los caballeros del aire, nos encontramos nuevamente con nuestros viejos conocidos: el rico estanciero, la heredera inquieta y suspirante de amor, el audaz aventurero sentimental y cínico y el imprescindible galán, cuya misión es conquistar a la estrella para toda la vida.

En un ambiente del oeste, de la frontera méjicoamericana, se desarrolla a través de inocentes intrigas y aventuras -a las que no faltan los matices humorísticos-, el convencional idilio de la juvenil pareja, bajo el claro de luna y la clásica serenata con música de guitarra. Para mayor pintoresquismo, los personajes mantienen un diálogo bilingüe que les permite expresar sus sentimientos en inglés y en ese español marca exclusiva de Hollywood.

Por cuanto queda indicado, la nueva película lanzada al mercado no añadirá prestigio a la Paramount, que en esta oportunidad se ha limitado a reproducir en la pantalla un viejo clisé, siquiera éste sirva para mostrarnos la sugestiva gracia y movilidad de Lupe Vélez y los recursos expresivos de los excelentes actores Leo Carrillo y Melvyn Douglas.


J. C. V., publicado en el diario ABC de Madrid, el 14 de junio de 1933. (Página 44)
 
La ilustración corresponde a un fotomontaje en inglés de la película y un fragmento de la cartelera cinematográfica tal y como se publicó en el mismo diario, el 11 de junio de 1933.

lunes, 11 de junio de 2018

Edward Steichen: Las fotografías de Lupe Vélez en VANITY FAIR

 
En la edición correspondiente a Junio de 1932, la revista Vanity Fair publicó un estudio fotográfico que Edward Steichen hizo de Lupe Vélez. Para entonces él ya era uno de los fotógrafos más reputados. Aunque nació en Luxemburgo, llegó a los Estados Unidos con apenas dos años de edad, en 1881. Muy joven se inició en la fotografía y la pintura, pero se consideraba a sí mismo más bien un pintor. Participó en la primera guerra mundial al frente del grupo de retratistas que recogieron un testimonio visual del conflicto. En 1920, quemó todas sus pinturas y declaró que: "Ahora ya no me preocupo más por considerar a la fotografía como un forma del arte. Creo que potencialmente es el mejor medio para que el propio hombre se explique a sí mismo y a sus congéneres."

Su obra incluye retratos de celebridades que van desde políticos como Winston Churchill hasta millonarios como los Rockefeller, deportistas como los boxeadores Jack Dempsey y Gene Tunney o los escritores Eugene O'Neill y H. G. Wells, también la "familia real" del teatro estadounidense: los Barrymore, así como Charles Chaplin y Norma Shearer. Junto a todos esos trabajos, siempre se ha considerado su estudio de Lupe Vélez como uno de los más significativos. Previamente ya la había fotografiado en 1928, cuando ella estaba recién llegada a Hollywood, logrando la que tal vez sea su imagen más famosa fuera de la pantalla, misma que se encuentra en exposición permanente en el Instituto para las artes de Minneapolis.
 
Antes de eso, Vanity Fair también publicó en 1930 otra foto de Lupe por Steichen, quien la aprovecharía para una elaborada doble exposición en la que Conrad Veidt aparece difuminado y sobrepuesto a ella en el fondo. Fue hasta 1935 que realizó el estudio con Dolores del Río, también para Vanity Fair. El artista siempre mostró su preferencia por fotografiar a Lupe más que a ésta.
 
 
Jules Etienne

Las fotografías de Lupe Vélez se publicaron en la edición de 1932 de Vanity Fair, la que se encuentra al tope, en tanto que al otra apareció en julio de 1930.

lunes, 4 de junio de 2018

EN NANÁ: Lupe Vélez "luce espléndida magnífica y seductora", según la crónica de El Universal


La versión cinematográfica de Naná que estamos comentando no debe preocupar a quienes, conociendo la obra, temen que en ella surjan las fuertes escenas descritas por Zola y que en verdad sí podrán producir azoro a ciertas personas. Los instantes escabrosos han sido sorteados con verdadera prudencia, con exquisita delicadeza, pero sin llegar a incurrir en mutilaciones que desvirtuaran la originalidad de la novela. Y así como el autor no glorifica a su heroína, sino sólo se concreta a seguir la trayectoria de su existencia, hasta su dramático final -final que condena y advierte-, en el film se ha logrado también amalgamar lo humano con lo artístico, hasta alcanzar un clima moralizante.
 
Lupe Vélez -que ha llegado a los límites del sentimiento estético-, luce espléndida, magnífica y seductora, en su caracterización de Naná. La vedette mexicana -o estrella de cine, como guste el lector- es otra muy distinta de aquella que cantara Espejito en La Zandunga, lo que no quiere decir que no gustara en aquella su primera actuación en nuestros estudios. Es otra, sencillamente porque en la realización de Gorostiza se nos presenta más dueña de su función estelar, dramatiza con vehemencias admirables todos los estados del alma del personaje descrito con tan recios e imponentes relieves por el autor de La bestia humana. No podríamos concebir, en consecuencia, después de ver a Lupe Vélez en Naná, a otra Naná que no fuera Lupe Vélez. No desvirtúa nuestra artista su rol en ninguna escena de la película. La vemos como Zola nos la describe...
 
 
Fragmento de la crónica de Florestán
publicada en El Universal, el 4 de junio de 1944.

sábado, 2 de junio de 2018

EL ESTRENO DE NANÁ: la última película de Lupe Vélez

 
La producción mexicana Naná, que adaptaba a la pantalla la obra del francés Emile Zola, se estrenó el 2 de junio de 1944, en el cine Palacio Chino en la ciudad de México.
 
Se trataba de una película muy costosa, tan sólo en lo que se refiere a su indumentaria, se confeccionaron ochenta vestidos para ella por la Western Costume, de Hollywood, empresa contratada para hacerse cargo del vestuario a la usanza del siglo XIX en la Francia del segundo imperio, la misma época en la que también se ubicaba Canción de amor, aquella película de principios de su carrera en la que había sido dirigida por D. W. Griffith.
 
El rodaje de Naná resultó más accidentado de lo que se esperaba. Por entonces Lupe atravesaba una etapa depresiva en la que su relación con Arturo de Córdova se había vuelto un constante reclamo y el director de la cinta, Celestino Gorostiza, era un hombre surgido del teatro, por lo que era evidente que se sentía incómodo al desplazarse en un set cinematográfico.

La crítica resultó bastante severa tras su exhibición, como fue el caso de la publicación El Redondel, que aseguraba no había captado el espíritu francés y se trataba de "una novela eminentemente francesa que, en último caso, sólo debió llevarse a la pantalla en la Francia misma".
 
Sin embargo, en un artículo publicado en el diario Excélsior el 7 de junio de 1944, su autor, Ángel Lázaro, asegura que: "... no hay duda de que esta Naná, salida de los estudios mexicanos, puede afrontar gallardamente la mirada del más severo crítico. Lupe Vélez está dentro del tipo. Su misma voz, un poco agria, ronca en la película -no sabemos si fuera de ella- da carácter al personaje. Ella es la cortesana imaginada por el novelista. Y puede decirse que ella es la película toda..."
 
 
Jules Etienne

martes, 29 de mayo de 2018

Variety: EL CAZADOR DE TIGRES es una película que pertenece a Estelle Taylor y Lupe Vélez

 
Las películas con Chaney podrían describirse como aventuras románticas dirigidas y escritas por Tod Browning, con el héroe lleno de cicatrices, tullido o por lo menos amargado, y en un ambiente tan exótico que sólo podría descubrirse con la minuciosa búsqueda en algún Atlas. Casi todos los films de Chaney hacen dinero, unos más que otros, por supuesto. El cazador de tigres, a pesar de su título confuso (Where East Is East) como varios de la fábrica de Chaney, es uno de los mejores. Claro que a uno tiene que gustarle Chaney para aceptar sus películas y, además, ésta es muda.
 
La idea central tiene una base dramática más fuerte que la normal en estas historias que ocurren en los lejanos rincones de Asia. Una bella china, que abandonó a su esposo norteamericano y su hija, regresa años después, aún atractiva, con la intención de conquistar al idealista e ingenuo novio de su hija. La lucha entre la madre y ésta por el afecto del muchacho, son escenas de un realismo sexual de primer orden que tendrán mucho interés para las mujeres. Situaciones como ésta, aparecen ocasionalmente en los tabloides.
 
El papel de Chaney resulta menos importante que los de Estelle Taylor y Lupe Vélez, a quienes pertenece la película. La señorita Taylor ofrece una inquietante actuación. Gracias a unos ingeniosos trucos de maquillaje sus ojos se han vuelto chinos, y eso causará muchos comentarios entre sus admiradores. Es la misma cosa que Theda Bara, sólo que puesta al día.
 
El tema, mejor que cualquier tratamiento del argumento, acapara toda la atención. Desde el instante en que vemos en close-up a un gorila cautivo, cualquier individuo listo entiende fácilmente que el papel del gorila será el de matar a la mujer mala en el momento apropiado.
 
Todo ocurre en Indochina, Chaney atrapa animales salvajes para los circos norteamericanos. Su rostro está marcado por garras de tigres y su credo es la felicidad de su hija. Hay muchos elefantes, chinos, palanquines, selva, barcos fluviales y Lupe Vélez con vestidos reveladores que permiten apreciar sus formas.


Land, publicado en Variety el 29 de mayo de 1929.
 
(Traducido al español por Gabriel Ramírez)

lunes, 28 de mayo de 2018

Del sueño a la pesadilla: UNA FIESTA EN HOLLYWOOD (Hollywood Party, 1934)



En medio de aquel caos que incluía leones y la primera aparición del ratón Miguelito en colores, presentando un dibujo animado de Walt Disney que era algo así como la versión golosina del caballo de Troya titulado Los soldados de chocolate, se sumaba la alegre aportación de Lupe, luciendo un vestuario espectacular y contando con la complicidad de El gordo y el Flaco, luego de que entablaban su propia batalla estrellándose huevos en la barra de un bar. Como era de suponerse, en la Metro no le encontraban pies ni cabeza a semejante desbarajuste, y fue por eso que Eddie Mannix, quien tenía la fama de ser uno de sus concertadores más solventes, citó a Allan Dwan para mostrarle el material y conocer su opinión.

- ¿Qué piensas de la película? -le preguntó Mannix sin rodeos, cuando finalizó la proyección. Dwan titubeó un poco y respondió casi al azar:

- Es una pesadilla.

- ¡Un genio! ¡Por fin tenemos un genio! -exclamó una voz desde el anonimato de la oscuridad. Cuando se encendieron las luces, Dwan se percató de que quien lo había llamado genio era el propio Louis B. Mayer, que agregó:

- Eso es exactamente lo que vimos, una pesadilla. Hemos hecho una pesadilla.

En primera instancia Dwan se sintió intimidado por la mirada de Mayer.

- ¿Y qué vamos a hacer con esta pesadilla?

- Jimmy Durante es quien aparece en toda la película. Lo que hemos visto es lo que él ha soñado y no tenemos que relacionarlo de manera lógica puesto que se trata de un sueño.

- ¡Ajá! Ya entiendo. Maravilloso. Me parece maravilloso. ¿Con qué pretexto vamos a ponerlo a soñar si se supone que va a ir a una fiesta?

- Podría estar soñando mientras espera a que su esposa termine de arreglarse. ¿Usted ha tenido que esperar alguna vez a su esposa?

- Creo que es una gran idea -y se volvió para dirigirse a Mannix-. Hagan todo lo que sea necesario para ponerle punto final a esto.

A final de cuentas, la propia esposa de Durante le prestaría un trozo de la realidad a la película al interpretarse a sí misma. Él se quedaba dormido leyendo las aventuras de Tarzán porque en una escena que se pretendía en la selva, Lupe respondía al nombre de Jane -papel que nunca hizo al lado de Weissmuller-. En el parlamento final, la señora Durante despertaba a su marido para apurarlo porque: "No quiero llegar tarde a la fiesta de Lupe Vélez".
 

Jules Etienne
 
La imagen corresponde a Jimmy Durante y Lupe Vélez en un fotograma coloreado por Claroscureaux, de la película Una fiesta en Hollywood (Hollywood Party, 1934).

sábado, 26 de mayo de 2018

UNA FIESTA EN HOLLYWOOD: Los desvaríos de Jimmy Durante


Una fiesta en Hollywood, la película que se exhibe ahora en el Rialto, es probable que haya sido muy divertida cuando se filmaba, pero al llegar a la pantalla no es poca la decepción. En cierto momento es rescatada por Walt Disney, quien contribuye a la mezcolanza con su dibujo animado en color llamado Los soldados de chocolate. Sin embargo, los señores Laurel y Hardy, con la ayuda de la impetuosa Lupe Vélez, provocan verdaderas carcajadas al ponerse a romper huevos en forma disparatada.

También Charles Butterworth obtiene el mayor provecho de sus escasas oportunidades, pero Jimmy Durante como el gran Scharzan o como él mismo, no resulta gracioso, excepto en las escenas en las que se enfrenta a un león. Tampoco las payasadas de Jack Pearl resultan al menos ligeramente cómicas.

Todo el asunto se refiere a un sueño relacionado con una fiesta de Hollywood. Al final se entiende que se trata de una pesadilla de Durante ocasionada por la lectura de un libro sobre Tarzán. La película incluye muchas canciones pero ninguna de ellas memorable, excepto la que acompaña la contribución del señor Disney.

Un episodio que vale el vistazo es aquel del mayordomo golpeando al señor Hardy en la cabeza cada vez que se atreve a llamar con el inusual timbre de la puerta. Polly Moran también hace un esfuerzo, pero su tarea es ingrata.

Mordaunt Hall en The New York Times, publicado el 26 de mayo de 1934.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)

jueves, 24 de mayo de 2018

The Girl From Mexico: LA SEÑORITA CICLÓN en Variety


Sobreponiéndose a una mediocre historia, La señorita ciclón tiene un magnífico reparto, una excelente dirección y una buena producción general que hacen sobrepasar su costo. Parece también que va a ayudar a Lupe Vélez recuperar el terreno perdido, por más que en su regreso al cine le hayan dado un papel un poco bobo y con muy pocas variaciones.

La señorita Vélez tiene toda la libertad posible: hace muecas, canta (sólo por momentos), baila y, particularmente, muestra un talento de primera para la comedia en su usual estilo tempestuoso. Resulta la compañera perfecta para Errol, con el cual tiene algunos excelentes momentos cómicos.

Publicado en Variety el 24 de mayo de 1939.
 
(Traducido del inglés por Gabriel Ramírez)


Las ilustraciones corresponden a una escena de la película La señorita ciclón
(The Girl from Mexico, 1939) y a la portada de Variety del 24 de mayo de 1939.

Varias escenas de la película pueden ser vistas en

lunes, 21 de mayo de 2018

LA SEÑORITA CICLÓN (The Girl from Mexico), según Robert Parish


Los productores Robert Sisk y Lionel Houser, de RKO, y el guionista Joseph A. Fields, urdieron una comedia absurda de corte popular como vehículo para Lupe, y el resultado fue La señorita ciclón (The Girl from Mexico), que para sorpresa de todos, no sólo fue un éxito financiero más allá de las expectativas, sino que también pavimentó el camino para el nicho permanente de Lupe en la historia del cine como la extravagante y testaruda estrella del serial de Carmelita (Mexican Spitfire).

La señorita ciclón estableció todos los ingredientes básicos y los caracteres del reparto para lo que con posterioridad se convertiría en una serie. Un publicista de Manhattan, Donald Woods, es enviado a localizar una cantante mexicana para el programa radiofónico de un cliente. Lupe llama su atención, y él cubre una fianza de diez mil dólares garantizando tanto su empleo como una conducta apropiada mientras se encuentre en los Estados Unidos. Como era natural, la irreprimible Lupe se la pasa riñendo desde la aduana al atravesar la frontera; grita hasta quedarse ronca en los juegos de baseball y en la lucha libre; coquetea con Woods ante la molestia de su melindrosa prometida, Linda Hayes; y, en pocas palabras, es una metiche. Sólo el bonachón Matt (Leon Errol), tío de Woods, toma partido por Lupe. Él advierte que ella es así de espontánea y asume que su sobrino la escogerá como esposa -lo que eventualmente sucede. La señorita ciclón fue etiquetada con desprecio de ser "estridente, arrebatada, sin sentido, comedia de slapstick", por la crítica seria. Pero resultó un entretenimiento superficial muy satisfactorio para las audiencias de esa época. Lupe se prodiga más que nunca como los fuegos artificiales de las ferias mexicanas, chillando como perico, parloteando a ratos con expresiones coloquiales en español, ininteligibles (al menos para las audiencias norteamericanas), que se mezclan con un inglés atropellado, tarareando trozos de canciones e interpretando bailes latinos aunque no sea la ocasión para hacerlo.

Lupe interactúa las secuencias de slapstick con Errol a tal grado y con un entusiasmo descarado, que Hal Roach, su antiguo jefe en la Metro, se habría puesto de pie para aplaudir y aprobar lo visto en el set. Un aspecto interesante, es que La señorita ciclón contiene muy pocos acercamientos de la cámara a la ahora pelirroja Lupe. El fotógrafo del estudio, James MacKenzie, quien tendría a su cargo la mayoría de los roles de Lupe en la RKO, observó que a pesar de su complexión morena, las facciones latinas de Lupe eran difíciles de capturar en los acercamientos sin mostrar ángulos desfavorables.

El responsable del estudio, George Schaefer, estaba tan complacido con las exhibiciones iniciales de La señorita ciclón, que de inmediato negoció un contrato con Lupe (...) que le permitiría mantener su costoso tren de vida al estilo California.
 
 

James Robert Parish en The RKO Gals, (páginas 616 y 617).
 
The Girl from Mexico se estrenó en el cine Rialto, de Nueva York, el 7 de junio de 1939. En la ciudad de México, el 18 de agosto del mismo año, en el cine Olimpia.

(Traducido del inglés por Jules Etienne)
 
Las ilustraciones son de Lupe Vélez en una escena de la película y un fotograma de ella con Leon Errol en La Señorita Ciclón (The Girl from Mexico, 1939)

viernes, 18 de mayo de 2018

CUANDO MUCHACHO SONRIENTE DEJÓ DE SONREIR

 
(Fragmento del capítulo 13: Los leones de la Metro)

- Ya estoy harto de escenas con sujetos que ni siquiera entienden lo que se les está diciendo –se quejó Novarro.
 
 Se encontraban en el remolque asignado a Lupe como su camerino. En una esquina se podía ver la imagen de la virgen de Guadalupe y a su lado un recorte de periódico cuyo encabezado se ocupaba de la boda de Tarzán con “la hermosa estrella mexicana Lupe Vélez”. Sobre el tocador una fotografía de Weissmuller ataviado como capitán con la camisa desabotonada en su parte superior, sobre la cubierta del velero al que le había cambiado el nombre de Chula por el de Santa Guadalupe, como una forma de halagarla. Ni siquiera en el interior del remolque podían engañar al puto frío que se colaba por las rendijas y atizaba el enfado de Novarro. Lupe estaba vestida como india navajo aunque se cubría con un grueso abrigo en lo que esperaba su llamado. Miró con tristeza mal disimulada a Novarro, quien no se había despojado de la ridícula peluca negra requerida para caracterizar a Muchacho Sonriente y lamentó que no estuvieran disfrutando el que había sido uno de sus sueños: que ambos coincidieran en una película. Le ofreció una taza de café y Novarro la aceptó de mala gana.
 
- Nunca te había visto así –acotó con una dulzura inusual en ella. Él alzó su mano derecha y a manera de respuesta hizo un gesto con el que pretendía expresarle que no importaba.
 
- El problema es que como ellos no hablan inglés no comprenden sus propios diálogos. Se los aprenden de memoria pero se nota que no saben lo que están diciendo.
 
Lupe acarició su rostro y le obsequió una de sus miradas demoledoras que si Novarro no hubiera sido homosexual le habría hecho el amor en ese momento, sin preámbulos y sin prejuicios.
 
 
Jules Etienne
 
La ilustración corresponde a Ramón Novarro y Lupe Vélez en un fotograma de la película Raza de bronce (Laughing Boy, 1934).

martes, 15 de mayo de 2018

LUPE VÉLEZ LE ROBA TODAS LAS ESCENAS A RAMÓN NOVARRO: Variety





Esta es la historia que Metro presentó a los censores de Nueva York y que objetaron tanto. El tema, por principio, tampoco gustó al comité encargado de usar las tijeras, el cual insistió en cortar ciertas situaciones del film. Tuvieran o no razón los censores, Raza de bronce está muy por debajo del nivel medio como entretenimiento, a pesar de que toda la producción ha sido cuidadosamente elaborada. El argumento, basado en el premio Pulitzer de 1929, seguramente se lee mejor de lo que se ve en la pantalla.

Para empezar, la imitación del acento indio, principalmente por Novarro, deja mucho que desear. La mayor parte del tiempo, la estrella suena como Maurice Chevalier. En otros momentos, su pronunciación está más cerca de Harry Burnsish. Lupe Vélez, además de que se roba todas las escenas del film, está más eficaz que él en lo que se refiere al manejo de los diálogos (...)

La mezcla de razas es rara vez abordada por el cine y si a esto se añade que la india humilla a su esposo con su amante blanco, (se comprende por qué) la película ha sido cortada en muchas escenas, incluyendo las de la casa que mantiene la india en las afueras del pueblo y las de la montaña donde convive con quien va a ser su esposo. Originalmente existía también una secuencia en la que la muchacha pasaba la noche con su novio en el bosque y que también fue omitida.

Char en Variety, publicado el 15 de mayo de 1934.

(Traducido del inglés por Gabriel Ramírez)

La ilustración corresponde a Lupe Vélez y Ramón Novarro en un fotograma de una de las escenas suprimidas por la censura en Raza de bronce (Laughing Boy, 1934).

viernes, 11 de mayo de 2018

El estreno de RAZA DE BRONCE (Laughing Boy) hace ochenta y cuatro años


Existe una notoria discrepancia en cuanto a la fecha de estreno de Muchacho sonriente (Laughing Boy), que en México fue exhibida bajo el título Raza de bronce. En todos los sitios de internet -sin excepción-, empezando por Theiapolis Cinema, especializado en los estrenos de películas en Estados Unidos, y secundado por IMDB (Internet Movie Data Base), que suele ser muy certero, y otros más como Wikipedia y hasta el poco confiable Facebook de la propia cinta, coinciden en señalar el 13 de abril de 1934, sin consignar en qué ciudad ni el nombre de la sala. Por el contrario, en un par de biografías bien documentadas de Ramón Novarro: A Biography of the Silent Film Idol, 1899-1968, de Allan R. Ellenberger y Beyond Paradise: the Life of Ramon Novarro, de André Soares, publicadas en 1999 y 2002, respectivamente, señalan el 11 de mayo de 1934 en el cine Metropolitan, de Brooklyn, en Nueva York. En cuanto a la fecha de estreno en México no existe confusión alguna, tuvo lugar el 29 de agosto del mismo año, en el cine Balmori.

Desafortunadamente, como advierte Soares (página 196): "Era la primera vez en la que un trabajo de Novarro no tenía una première en Broadway. El New York Times ni siquiera se molestó en criticar la película, y aquellas otras publicaciones que lo hicieron, fueron unánimes en su rechazo al guión, la dirección y, en esta ocasión, su estrella (sólo Lupe Vélez fue motivo de elogios)." Ante la imposibilidad de acudir al archivo del New York Times para verificar la información -debido a que su acceso se ha restringido-, en tanto que Variety publicó la nota correspondiente hasta el 15 de mayo, parece obvio que la información incluida en ambas biografías es correcta.

Sin embargo, de algún lugar debe provenir la fecha del 13 de abril. Coligo entonces que es probable se haya proyectado en Los Ángeles antes que en Nueva York, y se haya retirado de la sala para posponer su estreno, ya que la película fue objetada por la implacable censura, como lo señala Gabriel Ramírez en su biografía Lupe Vélez, la mexicana que escupía fuego:

"Todo pareció conspirar contra el buen éxito del film, que fue exhibido a mediados de 1934, después de enfrentar una batalla final. Lo que ocurrió fue que, de pronto, una corriente purificadora pareció circular por todo Estados Unidos y algunos emprendedores ciudadanos supieron que se tenía que respetar lo que las mayorías exigían. La gente del cine así lo entendió y no fue difícil convencerlos de que si no se complacía a la conciencia puritana que un buen día se despertó añorando la moral colectiva de los buenos tiempos idos, haría sentir con su ausencia en las taquillas la ruina de la industria. Mecanismos para cumplir con tales demandas existieron muchos, pero ninguno como la recién creada Liga Nacional de la Decencia (de origen católico, pero a la que no tardaron en unirse incluso los metodistas, aliados eternos e incondicionales de los grandes negocios), que habían ya iniciado su entusiasta cruzada contra las producciones incultas, indecentes e ignominiosas. El inefable Hays tomó el estandarte y todos los films fueron sometidos a juntas censoras, por más que se dudara de la eficacia de dichas juntas, ya que las legislaciones de cada estado diferían entre sí. Raza de bronce, que acabaría siendo una película de la que Van Dyke no quiso nunca hablar, se enfrentó a los censores de la Liga y al concluir su proyección exigieron 30 minutos de cortes por razones raciales y sexuales." (Página 97).

Supongo que la versión que se proyectó en abril debió incluir la media hora de pietaje que eliminaron para su posterior exhibición comercial. No encuentro otra explicación. De manera que hoy miércoles se cumple el aniversario ochenta y cuatro de su estreno.
 
 
Jules Etienne

lunes, 7 de mayo de 2018

Lupe Vélez y Ramón Novarro actuaron con indios navajos en RAZA DE BRONCE (Laughing Boy)

"Novarro y Lupe encabezarían un reparto en el que alternarían con indios auténticos que no hablaban inglés."

Carl Laemmle había adquirido para Universal los derechos de la novela El Muchacho Sonriente, de Oliver LaFarge, que obtuvo el Premio Pulitzer en 1929. El guión se les encomendó al joven John Huston y a William Wyler, cuando éste realizaba La Tormenta, con Lupe Vélez y el propio Huston en un papel menor. Sin embargo, el drama de una pareja de indios navajos sometida al infortunio fue archivado por su productor y con posterioridad cedido a la Metro, que tenía bajo contrato tanto a Ramón Novarro como a Lupe, a quienes se les designó como la pareja protagónica. La cinta estaría a cargo de Woody Van Dyke, para compensarlo por la cancelación de un proyecto suyo para filmar en Centroamérica y de paso aprovechar su experiencia trabajando con los habitantes reales de los lugares en los que se desarrollaban las tramas. Además, había dirigido previamente tanto a Novarro en El Pagano como a Lupe en Bajo el Cielo de Cuba. Todo tenía los visos de un buen plan.
 
Sin embargo, Van Dyke se había empecinado desde un principio en no emplear actores profesionales sino únicamente a navajos auténticos. Los productores se opusieron a lo que consideraron una idea descabellada puesto que se requería de nombres reconocidos por el público para tener alguna posibilidad de éxito en taquilla, de manera que se llegó a una solución intermedia, Novarro y Lupe encabezarían un reparto en el que alternarían con indios auténticos que no hablaban inglés: Camina Sola, Paloma Blanca, Halcón Nocturno, Caballo Amarillo, Flor Blanca, Venado del Verano y los jefes Pájaro de Trueno y Oso Parado.
 
 Jules Etienne
 
La ilustración corresponde a un fotograma de Ramón Novarro y el jefe Pájaro de Trueno en la película Raza de bronce (Laughing Boy, 1934)

viernes, 4 de mayo de 2018

Estreno en México de LA VERDAD DESNUDA


La verdad desnuda se estrenó en Nueva York el 16 de diciembre de 1932, en el cine Mayfair, que era operado por la propia compañía productora de la película: RKO Pictures, mientras que en la ciudad de México su estreno tuvo lugar el 4 de mayo de 1933.

Durante su rodaje, había conservado como título original el mismo de la obra de David Freedman en que se basaba: Fantasma de la fama (Phantom Fame), pero una vez que alcanzó la fase final de producción, decidieron modificar su nombre por el de La verdad desnuda (The-Half Naked Truth), con el que se le conoce hasta la fecha.

Vale la pena señalar el detalle de que en México la película se estrenó en el cine Palacio, el mismo en el que también se habían exhibido con anterioridad varias de las películas protagonizadas por Lupe Vélez, como había sido el caso de El Gaucho (The Gaucho), en 1928; Canción de amor (Lady of the Pavements), en 1929; La tigresa rosa (Tiger Rose), en 1930; El puerto del infierno (Hell Harbor), Oriente es occidente (versión hispana de East is West) y El prófugo, (The Squaw Man), las tres en 1931; para llegar, en 1933, a La verdad desnuda. De manera que a esa sala de cine bien se le pudo denominar como el Palacio de Lupe Vélez.

Hoy se cumplen 84 años del estreno en la capital mexicana de La verdad desnuda.


Jules Etienne

La ilustración corresponde a una fotografía de la fachada del RKO Mayfair Theatre de Nueva York, en 1932, año del estreno de La verdad desnuda (The Half-Naked Truth).

lunes, 30 de abril de 2018

RAZA DE BRONCE: una premonición de Lupe Vélez


(Fragmento del capítulo 4: Y se hizo el sonido)
 
- Un día, Ramón, tú y yo vamos a hacer juntos una película.
 
Novarro jamás lo dudó. Sabía que Lupe poseía el envidiable don de realizar lo imaginado. Cuando concebía una idea era más probable que lograra concretarla a sacársela de la cabeza. A la distancia vieron el antiguo faro de Punta Loma vigilando la entrada a la bahía de San Diego. Los barcos parecían miniaturas bajo un sol rotundo. La razón por la que a Novarro no le agradaba navegar era que solía marearse con facilidad y si bien Lupe tampoco tenía una personalidad marina, nunca dejó de sentirse exaltada ante el mar. Con ese mismo candor exultante con el que encaraba la vida, nunca perdía su capacidad de asombro: el rumor de las olas, el aroma salado de la brisa, el color de sus espejismos, cuando el sol  confunde al cielo y el mar para percibir ese aliento insólito que refrescaba su rostro. Había crecido en un polvoriento San Luis Potosí, más tarde se fue a estudiar a San Antonio para regresar al lado de su familia en el altiplano de la ciudad de México. No había tenido la oportunidad de vivir en la proximidad del mar. Y aunque prefería evitar los vaivenes del oleaje, coincidía con Novarro en que su horizonte es ilimitado. Era como si desde esa perspectiva el mundo fuera más ancho y menos ajeno.
 
 
Jules Etienne

La ilustración es una fotografía tomada durante el rodaje de El puerto del infierno (Hell Harbor), en 1930.

jueves, 26 de abril de 2018

LUPE VÉLEZ Y RAMÓN NOVARRO DE VISITA EN MAZATLÁN

 
(Fragmento del capítulo 4: ... Y se hizo el sonido)
 
Atracaron en el puerto de Mazatlán el último jueves de abril. La presencia de Novarro, una celebridad de la época, suscitó el recibimiento por parte de las autoridades locales. Las dos películas protagonizadas por Lupe: El Gaucho y Bésame, recién se habían estrenado en México en enero y febrero, respectivamente. El reportero enviado por El Correo de la Tarde le preguntó a Novarro el motivo de su visita, a lo que éste respondió que estaba buscando locaciones con el fin de producir un cinedrama sobre el arribo de los españoles que dio lugar a la conquista, para lo cual contaba con el apoyo del gobierno. El mismo periodista le pidió a Lupe que hablara sobre sus planes para el futuro. Tal vez agotada por el trayecto o por una repentina toma de conciencia de que ella no era la estrella en ese viaje, pero el caso es que no se desató a parlotear como acostumbraba. Lacónica, se limitó a contestar con una sola frase:

- Planeo vivir haciendo lo que me gusta.

Se hospedaron en el hotel Belmar, con vista al océano y las peculiaridades de una exuberante parvada de pájaros en su jardín y un trío de imponentes boas que se encargaban del exterminio de los roedores. Al mediodía, se dirigieron a comer en La Concordia, en la esquina de las calles Carnaval y Constitución. A Lupe le sorprendió el hecho de que una calle pudiera llevar el nombre del festejo, pero Novarro, nativo del vecino Durango, había conocido Mazatlán desde su infancia y le explicó que no tenía nada de raro si se consideraba la energía que cada año le dedican los mazatlecos a esa festividad. Hay quienes aseguran que los carnavales son el referente con el que suelen medir el tiempo.


Jules Etienne

La ilustración corresponde a una fotografía del edificio del antiguo club alemán,
en la esquina de las calles Carnaval y Constitución, en Mazatlán.

sábado, 21 de abril de 2018

21 de abril de 1930: SIN NOVEDAD EN EL FRENTE


 
(Fragmento del capítulo 8: Después de la tormenta)

Era un lunes, el 21 de abril de 1930, cuando en el pintoresco Carthay Circle Theatre tuvo lugar la función de gala de Sin novedad en el frente. Una producción que le había costado a la Universal de los Laemmle, padre e hijo, millón y medio de dólares, lo que había originado un disgusto entre ambos. En noviembre, durante la ceremonia de entrega del Óscar, quien pasó a recibir el premio a la mejor película fue el patriarca, ante la insistencia de su hijo, ya que se había opuesto a su filmación y éste lo vio como una oportunidad de reconcialiación. Aquél tuvo que reconocer su error luego de que sus exhibiciones recaudaron tres millones de dólares a todo lo largo y ancho de las taquillas.
 
Después de la première, se ofreció una cena en el Embassy Club, a la cual acudieron invitados Doglas Fairbanks y Mary Pickford, Louis B. Mayer, Chaplin, De Mille y Griffith –ambos habían dirigido a Lupe-, y Tod Browning, que también lo haría años más tarde. Además de Erich María Remarque, autor de la novela en que se inspiró la película, Marlene Dietrich, quien recién había llegado de Europa y se preparaba para trabajar por primera vez en Hollywood, y Gary Cooper en compañía de Lupe.

- De manera que tú eres el famoso Gary Cooper.

Marlene se había percatado de la posesividad de Lupe y aprovechó cuando ésta se quedó conversando con Chaplin y otros invitados para aproximarse a Cooper, quien iba a ser su pareja romántica en Marruecos, que estaba a punto de comenzar a filmarse.

- Se supone que los productores tienen planeada una reunión la próxima semana para que podamos conocernos antes del rodaje.

- Bueno, pues ya me he adelantado. Prefiero dar el primer paso antes de que lo hagan los demás.

Como Cooper estiraba el cuello, inquieto ante la posibilidad de que Lupe los viera, Marlene intuyó que era el momento adecuado para regresar a su mesa sin que aquella la hubiera visto.

Una vez iniciada la película, Cooper y Marlene entablaron una relación que desquiciaba a Lupe. Más tarde, aquella se involucró con Erich María Remarque y apenas unos meses después de que se distanciaron, a finales de 1940, también el escritor alemán y Lupe vivieron un breve romance durante el cual ella le contagió su pasión por las peleas de box. Pero esa noche, en la primavera de 1930 en el Embassy Club, ninguno de ellos siquiera sospechaba la maraña sentimental que el futuro les deparaba.  


Jules Etienne
 
La ilustración corresponde a una fotografía del Carthay Circle Theatre durante una función de gala en los años treinta.

miércoles, 18 de abril de 2018

NUNCA SE SABE: La gira previa a su estreno en Broadway


(Nunca se sabe: You Never Know)

El juicio de divorcio la había dejado exhausta, más en el trazo de las emociones que en el plano físico: las rupturas del corazón suelen ser bastante reacias para sanar. Pero entre su orgullo, que le impedía mostrar el dolor provocado por la pérdida definitiva de Tarzán en sus noches de alcoba, y su arraigada convicción de que el frenesí del trabajo era capaz de crear una ilusoria tranquilidad interior, ya fuese durante los rodajes o en la diaria representación de las funciones teatrales, ni siquiera tuvo que pensarlo cuando le propusieron un musical de Cole Porter con un título de lo más apropiado para la etapa incierta por la que atravesaba: Nunca se Sabe, que se estrenaría a finales de septiembre en el Winter Garden de Nueva York. Como era su costumbre, concentró toda su energía a disposición de la puesta en escena. Durante la gira previa, que incluía ciudades como Boston y Pittsburgh, aprovechó los entreactos para divertir a la audiencia con sus imitaciones de Katherine Hepburn, Simone Simon y Shirley Temple, algo que el público siempre le retribuía con entusiasmo.

La obra, en cambio, carecía de esa vivacidad que siempre proyectaba Lupe y a pesar del prestigio de Porter no pudo mantener su permanencia en la cartelera más allá de las 78 representaciones.


Jules Etienne

El programa de mano autografiado corresponde al Teatro Nixon de la ciudad de Pittsburgh,
cuando la obra se presentó en abril de 1938, durante la gira previa a su estreno en Broadway.

lunes, 16 de abril de 2018

LUPE VÉLEZ ES BONITA Y SIEMPRE DIVERTIDA: Time magazine



Greta Garbo es bonita. Gloria Swanson es bonita y a veces graciosa. Lupe Vélez es bonita y siempre divertida. De acuerdo con una escuela de pensamiento, es lo que debería ser cada actriz de cine. Lupita tuvo su primera simpática encomienda como la joven montaraz que pellizcaba las mejillas de Douglas Fairbanks en El Gaucho. En su nueva película Bésame, le hace casi lo mismo a Rod La Rocque, aunque aquí su vivacidad es menos vigorosa pero sus jadeos de hecho son tremendos, sobre todo cuando el villano va tras de ella. La Rocque es un misógino que sale a la caza de bandidos en Grecia para escapar del tedio en su club de Londres. Salva la vida de la pequeña Lupe y, después de eso, ya no podrá deshacerse de ella. Cuando su comandante en jefe del ejército griego la acosa, él lo mata por accidente al derribarlo de un puñetazo en la mandíbula. Por lo tanto, La Rocque huye a las montañas con Lupita colgada pintorescamente de su cuello. Entonces son capturados por Ghika (Warner Oland), el rey de los bandidos, quien siempre está carcajeándose y tiene su guarida en la cima de una montaña, a la que sólo se puede llegar mediante un ascensor de canasta, el cual es accionado por una mula. Ghika, que ha puesto los ojos en la pequeña Lupe, admite a La Rocque en su cuadrilla. Pero, tras una serie de embrollos, La Rocque entrega a Ghika en los brazos de la ley, mientras que Lupe atrapa a La Rocque con sus propios brazos.


Publicado en Time magazine, el 16 de abril de 1928.

La ilustración corresponde a la portada de la revista Time
en su edición del 16 de abril de 1928.

Aquí es posible leer la nota íntegra en inglés: