sábado, 28 de julio de 2018

Julio 28 de 1927: HOLLYWOOD VAGABOND anuncia el nuevo contrato de Lupe Vélez

 
Hoy hace noventa y un años
 
Lupe Vélez es una joven actriz con exótica presencia que de forma repentina ha surgido como nueva aspirante a la fama en el cine. Fue firmada por Hal Roach hace tan sólo unas cuantas semanas y al poco tiempo fue elegida para uno de los roles protagónicos en El gaucho, la producción de Douglas Fairbanks. Su trabajo en esta película resultó tan satisfactorio que su contrato con Roach ha sido adquirido por la organización de Fairbanks, así es de que muy pronto se le podrá ver en las películas de United Artists.
 
 
Nota anónima publicada en Hollywood Vagabond el 28 de julio de 1927.

viernes, 27 de julio de 2018

EL ESTRENO DE MELODÍA GITANA (Gypsy Melody, 1936)


Durante la segunda estancia de Lupe en Inglaterra participó en Melodía gitana, una película que no se exhibiría en México. Su estreno en Londres tuvo lugar el 27 de julio de 1936. Es decir, que el día de hoy se cumplen 82 años de eso.

La participación de Lupe en dicha producción británica estuvo motivada por la pésima época que entonces atravesaba Hollywood. De hecho, Johnny Weissmuller sólo pudo filmar una aventura de Tarzán (La fuga de Tarzán) en 1936. Gabriel Ramírez en su investigación biográfica lo expresa de esta manera: "Pero como Lupe no iba a humillarse mendigando trabajo en ningún estudio, no le quedó otra alternativa que regresar a Inglaterra, consciente, ahora más que nunca de que su ciclo de estrella había ya concluído."

El año previo, una película cuyo título era el diminutivo de un nombre femenino en español: Juanita, de Pierre Caron, había obtenido un animado recibimiento por parte del público en Francia, de manera que unos productores británicos se animaron a filmar la versión angloparlante de esa misma historia y contrataron a Edmond T. Gréville para dirigirla -quien había sido asistente de Abel Gance, entre otros, pero que en su corta carrera ya se había ganado el apelativo de cineasta maldito por parte de la crítica francesa, que le encontraba una lejana similitud con von Stroheim-.

Lupe interpretaba a la bailarina Mila, heroína romántica de la que se enamora Danilo (Alfred Rode), quien por amor a ella deja el ejército para dirigir una orquesta gitana. Tras una exitosa gira por Europa, de regreso a la ficticia Ruritania -la nación creada por Anthony Hope para ubicar la acción de sus novelas, como El prisionero de Zenda-, despiertan tal entusiasmo y simpatía que motivan la abolición de las leyes racistas en contra de la minoría gitana.

Entre las películas que el BFI (Instituto Británico de Cinematografía) creía perdidas, hace algunos años logró rescatar una copia de Melodía gitana con sólo cinco minutos menos de su tiempo de pantalla original.


Jules Etienne

Las ilustraciones corresponden a Lupe Vélez en Melodía gitana (Gypsy Melody, 1936).

lunes, 23 de julio de 2018

Lupe Vélez: SUS PELÍCULAS HISPANAS

Lupe Vélez y Gilbert Roland en la versión hispana de Resurrección.
 
Era el año de 1931, cuando la denominada gran depresión afectaba todas las industrias y actividades financieras en los Estados Unidos, también Hollywood -con todos los lujos y excentricidades a las que se habían acostumbrado sus estrellas- tuvo que afrontar tiempos difíciles. Muchos contratos de exclusividad se rescindieron y quienes lograron mantenerse en las nóminas tuvieron que aceptar drásticas reducciones de sus salarios.

Lupe había filmado un par de películas para la Metro Goldwyn Mayer: El prófugo (The Squaw Man) y Bajo el cielo de Cuba (The Cuban Love Song), pero conseguir papeles en el cine comenzaba a dificultarse. Sin embargo, su buena suerte no la había abandonado. Por esa misma época y debido al advenimiento del sonido, las compañías productoras temieron que el público que no hablaba inglés dejara las salas vacías y entonces se les ocurrió inventar las versiones castellanizadas de las películas originales. Así, por ejemplo, Drácula, el gran clásico del terror, se filmaba durante el día con los parlamentos en inglés, en tanto que por la noche se aprovechaban la misma escenografía para el rodaje de una versión paralela en español. El reparto encabezado por la mexicana Lupita Tovar y el hispano Carlos Villarías como el conde transilvano, trabajaba hasta el amanecer -de manera mucho más vampírica-, cuando tenían que ceder el paso a Bela Lugosi y el resto de los intérpretes y personal técnico.

Para ella, ese sistema representaba una envidiable posibilidad. Entre 1930 y 1931, protagonizó East is West en inglés y la respectiva Oriente es occidente en español, en las que tenía a su cargo el personaje de la joven china Ming Toy, así como la rusa Katiusha Máslova en las dos adaptaciones de Resurrección, la novela clásica de León Tolstoi, con John Boles como el príncipe Dimitri en inglés y el también mexicano Gilbert Roland en la producción para el mercado hispanoparlante.
 
Así fue como Columbia Pictures, una empresa con la que no había trabajado antes -debido a que en sus inicios había estado bajo contrato con United Artists y después filmó con Paramount, Warner y Metro-, le propuso una versión en español en la que ella no tuvo participación en la película original: Hombres en su vida (Men in Her Life). Sería la primera y única experiencia de Lupe en esas condiciones.
 
Años después regresaría a México en un par de ocasiones. La primera de ellas para filmar La Zandunga, de Fernando de Fuentes, en 1937, y en cuyo rodaje conocería a Arturo de Córdova; y de nuevo seis años más tarde, para protagonizar Naná, dirigida por Celestino Gorostiza, hermano mayor de su amante de juventud, el poeta José Gorostiza. Esta acabaría siendo su última aparición en la pantalla.
 
Retomando el tema de la película Hombres en su vida, se estrenó en la ciudad de México por estas mismas fechas, el 23 de julio, unos cuantos días después de su cumpleaños, en 1932.


Jules Etienne

sábado, 21 de julio de 2018

CAPRICHOS DEL ZODÍACO


(Fragmento final del capítulo 3: Bajo el signo de cáncer)

El 18 de julio, Lupe cumplió precisamente dieciocho años. Con la intención de festejarlo se compró una limusina. Y es que recién llegada a Los Ángeles, padeciendo toda clase de penurias mientras encontraba trabajo, había visto una estacionada. Era la primera vez que se topaba con un automóvil como ése porque en México no se acostumbraban. Fanfarroneó con quienes la acompañaban, que no tardaría mucho en comprarse una tan lujosa como la que estaban viendo. Apenas tuvo la oportunidad, luego de formalizar su contrato, cumplió su fantasía.

La primera ocasión en que la limusina llegó por ella a los estudios, Lupe le hizo una señal ostentosa al chofer para que todos se percataran de que ése era su auto. Muy cerca, el hijo de un  productor de cine platicaba con un grupo de amigos. Conociendo lo susceptible que era Lupe respecto a esa clase de burlas así como lo explosivo de sus reacciones, se propuso molestarla preguntándole a gritos, con la intención de que todos lo oyeran:

- ¿Quién te regaló ese camión, Lupe? O qué, ¿nada más te lo prestaron por una noche?

Hizo un gran esfuerzo para contenerse y poder responderle con toda la coquetería de la que era capaz:

- Fue el  rabo verde de tu padre. Ya ves como es de lujurioso el viejo. Él fue quien me lo regaló. ¡Ah! y para tu información, los coches como éste se llaman limusinas, no camiones. Algún día lo aprenderás.

Su habitual entorno hostil la había enseñado a reaccionar con agresividad. Desde su primera experiencia como tiple, estaba acostumbrada a los abusos verbales del sexo opuesto. Aprendí a ganarme la vida y a defenderme por mi cuenta, pues la mujer que se lo propone, no necesita que otros la anden defendiendo. Tal vez por eso ahora, en la soledad de su recámara, tenía que aceptar que se sentía fatigada, harta de todo y de todos.

Los astrólogos aseguran que una suerte de confabulación cósmica rige la existencia humana. Con precisión micrométrica, los movimientos planetarios influyen en la vida de cada individuo, según no sólo la fecha y el año, sino la hora y el minuto, con lo que su carta astral quedará lacrada como un oráculo ineluctable. Por diversos motivos, a Lupe le habían tratado de alterar el año de su nacimiento, pero eso no era suficiente para falsificar un destino al que había llegado la hora de enfrentar.


Jules Etienne

viernes, 20 de julio de 2018

LAS EDADES DE LUPE

 Lupe Vélez

Para quienes creen en el destino, de nada sirve cambiarse de nombre o modificar la fecha de nacimiento: lo que tendría que sucederle a esa persona durante su vida, prevalecerá por encima de cualquier subterfugio. Lupe Vélez era una firme creyente en el destino. Cabría suponer entonces -de acuerdo con sus propias convicciones-, que el suicidio siempre la estuvo esperando al final del camino. Pero ¿cuál era su verdadera edad cuando murió?

Los documentos oficiales, como sería el caso de su certificado de defunción, redactado el 14 de diciembre de 1944, en la Oficina de Estadísticas Vitales del condado de Los Ángeles, establecen su fecha de nacimiento como el 18 de julio de 1910, de manera que tendría 34 años, 4 meses y 26 días, al morir. La validez de dicha acta estaría sustentada también en la respectiva documentación que Lupe debió entregar a su ingreso en los Estados Unidos y más tarde para obtener tanto la residencia permanente como el permiso de trabajo.

Por diferentes motivos, no todas sus biografías coinciden en el año de su nacimiento, aunque no queda duda en cuanto a la fecha: 18 de julio. Los diferentes años que se mencionan corresponden a 1904, 1906, 1908, 1909, y el ya citado 1910. Si quienes han tenido acceso a los archivos e información de primera mano, nunca lograron ponerse de acuerdo, no me atrevería a tratar de establecerlo de manera definitiva e irrefutable, en cambio, aportar algunas consideraciones que ayudarían a precisarlo.

De entrada es posible descartar 1904 y 1906. En el primer caso porque pudo demostrarse que se trataba de un acta de nacimiento falsificada que Frank Woodwyard obtuvo en la ciudad de San Luis Potosí, a través de un enviado suyo, tratando de probar que Lupe era mayor de edad cuando firmó el contrato nombrándolo su representante. También podría argumentarse que cuando Lupe había intentado atravesar la frontera por primera vez, fue rechazada al carecer del consentimiento de sus padres por escrito siendo menor de edad. Pero resulta aún más importante el hecho de que ninguna investigación prolija sobre su vida, acepta esas opciones.

Quienes ubican el año en 1908, son el español Román Gubern, un respetable historiador del cine; Larry Swindell, biógrafo de Gary Cooper; y James Robert Parish, en su obra The RKO Gals, publicada en 1974. Sin embargo, Gubern dice que Lupe nació en "San Luis de Jotosí", Swindell por su parte, "en un pueblo de los alrededores de México" y, finalmente, Parish, en "San Luis Potosí, un suburbio de la ciudad de México". Esas imprecisiones en cuanto al lugar, le restan credibilidad a la aseveración respecto al año. También es el año que indica Michelle Vogel, en la biografía titulada La vida y carrera en Hollywood de la mexicana que escupía fuego, quien se refiere el clima hostil que prevaleció la noche de su nacimiento, sólo que mientras Frank Condon en su artículo publicado en la revista Saturday Evening Post mencionaba un huracán, Vogel alude a una tromba.

Quedan entonces, como los años más factibles, 1909 y 1910. En este último caso, no sólo lo asegura así Moisés Vázquez Corona, autor de la biografía Lupe Vélez, a medio siglo de ausencia, publicada en 1996, quien tuvo acceso a documentos y fotos por parte de la familia y de sus amistades, como Edelmira Zúñiga, amiga íntima de doña Josefina, la madre de Lupe, y quien se hizo cargo del traslado de sus restos a la ciudad de México, sino que también con motivo de la presentación de Lupe en su natal San Luis Potosí, en 1926, se relataba que: En la calle de Zaragoza de San Luis Potosí, sus padres Jacobo Villalobos Reyes y Josefina Vélez eran propietarios del Café Royal, en el que transcurrió la infancia de Lupe, nacida en 1910.

Para colmo de confusiones, con motivo de esa misma gira, la revista potosina Adelante, entrevistó a Lupe y dicho texto fue rescatado por La Corriente, en su número correspondiente a febrero de 2011: ... a sus 17 años Lupe llegó a San Luis con su compañía de revista el viernes 3 de septiembre de 1926 en medio del conflicto cristero para actuar en el Teatro de la Paz. La Liga de la Defensa Católica le decretó un boicot “por inmoral” y se esperaba que el espectáculo fuera un fracaso, era la primera vez que Lupe se presentaría ante los suyos sobre los que rondaba la amenaza de excomunión del obispo Miguel de la Mora si asistían. Si ella cumplió años en julio, de haber nacido en 1910, ese septiembre tendría improbables dieciséis y no los diecisiete que señalaba la crónica.

 
Kristy A. Rawson, en su disertación sobre Lupe Vélez para obtener el doctorado en la Universidad de Michigan, en 2012, indica que Lupe nace en 1910 -el año en que da principio la revolución mexicana- y muere en 1944, como todos sabemos.

En cuanto a 1909, la biografía mejor documentada -una obra indispensable para aproximarse a su vida-, Lupe Vélez, la mexicana que escupía fuego, de Gabriel Ramírez, editada por la Cineteca Nacional en 1986, así lo establece: "María Guadalupe, hija del coronel revolucionario Jacobo Villalobos y de Josefina Vélez, había nacido el 18 de julio de 1909 en el barrio de San Sebastián de San Luis Potosí..." (página 27).

El ITESM, mejor conocido como el Tec de Monterrey, que posee una sólida reputación académica, en Más de Cien años de Cine Mexicano, establece 1909 como el año de su nacimiento, con una acotación entre paréntesis que se refiere a "otras fuentes: 1908 y 1910". Sin embargo, hay un detalle más que me orilla a suponer que 1909 fue el verdadero año de su nacimiento. Lupe ingresó como interna a la Academia St. Martin Hall, en San Antonio, Texas -dependiente de la Universidad de Nuestra Señora del Lago (Our Lady of the Lake University)-, en enero de 1923 y se reinscribió el 12 de septiembre, aunque junto con su hermana Josefina tuvo que abandonar la escuela el 10 de octubre, "pocos meses después de cumplir los catorce años", según Albert J. Griffith, vicepresidente y decano para asuntos académicos de dicha universidad católica.

Por supuesto que cada lector queda en libertad de elegir el año que le parezca el más acertado. Pero por todas las razones expuestas me quedo con 1909, y así es como lo menciono en mi novela.
 

Jules Etienne 

miércoles, 18 de julio de 2018

HACE POCO MÁS DE UN SIGLO...


Siempre ha existido una discrepancia respecto al año del nacimiento de Lupe Vélez, aunque una fecha es segura: el 18 de julio. Gabriel Ramírez en su documentada obra biográfica La mexicana que escupía fuego, publicada por la Cineteca Nacional de México, asegura que la mayoría de las fuentes hacen fluctuar el año entre 1909 y 1910. Aunque también hay quienes se remontan hasta 1906 y Frank Woodwyard, para estar en condiciones de obtener una mejor indemnización como su representante, obtuvo en 1928 un acta de nacimiento que establecía el poco probable 1904. Sobre todo si se toma en cuenta que cuando Lupe trató de llegar a Los Ángeles para trabajar con Richard Bennett en la obra de teatro La paloma, en 1926, no le fue permitido atravesar la frontera sin el permiso de sus padres porque era menor de edad. Su acta de defunción consigna el 18 de julio de 1910, y por lo tanto, según ese mismo documento, la edad exacta al momento de su muerte era de 34 años, cuatro meses y 26 días.
 
Frank Condon, en La pelirroja de México, un artículo publicado en el Saturday Evening Post en enero de 1932, establece 1909, en el barrio San Sebastián de San Luis Potosí. Y además, con una gran imaginación, asegura que esa noche "llovía torrencialmente" y que "los relámpagos cruzaban el cielo obligando a todos a buscar resguardo en sus casas para rezar. Los truenos retumbaban, el viento huracanado recorría las estrechas calles arrancando árboles y tejas, aporreando puertas y ventanas. Fue en medio del ensordecedor tumulto de uno de esos viejos huracanes que nació la pequeña. Vieron que tenía ojos ligeramente cafés y que ya quería mover los brazos. Muchos pensaron que su vida iba a estar llena de problemas."
 
Tal vez eso propició que años más tarde -¿veinte? ¿dieciocho?-, en julio de 1928, Martín Rivas en la revista Cinelandia la comparaba con "un huracán tropical cargado de millones de voltios y amperios, e impelido por una fuerza invisible pero irresistible".

1908, o nueve, o diez, ¿qué más da? La única certidumbre es que Guadalupe Villalobos Vélez nació un 18 de julio, hace ya más de un siglo, y se le conocería para siempre como Lupe Vélez, la estrella de cine.


Jules Etienne

Las fotografías son de Lupe Vélez con unas muñecas de su colección y cuando era un bebé.

sábado, 14 de julio de 2018

Lupe Vélez: UN HURACÁN TROPICAL, según la revista Cinelandia


Lupe había echado mano de las mismas armas que utilizara en sus primeros días de bataclana y el resultado no se hizo esperar. Los hechos parecían repetirse con una increíble similitud, con la diferencia de que no cualquier desconocida podía presentarse en el moderno y lujoso Music Box Theatre de Hollywood, perteneciente al circuito de variedad más difícil de penetrar de los Estados Unidos y administrado por el actor y empresario Carter DeHaven. En el transcurso de una semana, el éxito de Lupe era colosal. El público norteamericano había quedado desconcertado, no propiamente ante su deficiente técnica de bailarina y cantante, sino ante la vitalidad fresca de su fogosidad, que "sólo puede compararse a un motor eléctrico de un millón de caballos. ¿Quién la puede detener? ¿Quién puede resistir a un huracán tropical, cargado de millones de voltios y amperios, e impelido por una fuerza invisible pero irresistible?".
 

Gabriel Ramírez en Lupe Vélez: la mexicana que escupía fuego,
y el entrecomillado cita a Martín Rivas en la revista Cinelandia publicada en julio de 1928.

La portada es de la edición en español correspondiente a julio de 1928 de la revista Cinelandia.

martes, 3 de julio de 2018

CINE RIALTO: el favorito de Lupe Vélez en Nueva York

 
 El Gaucho, película muda en la que Lupe Vélez tuvo su primer rol protagónico, se exhibió en Nueva York en noviembre de 1927 en el cine Liberty. Cuando se estrenó su siguiente trabajo, Bésame (Stand and Deliver), en febrero de 1928, El Gaucho aún permanecía en cartelera sólo que para entonces ya había pasado al cine Rivoli.
 
Durante la temporada de Canción de amor (Lady of the Pavements, 1929), tuvieron lugar intervenciones en vivo de la propia Lupe Vélez,como lo consignaba en The New York Times el crítico Mordaunt Hall:"Cuatro veces al día la señorita Vélez se presenta en el escenario antes de la película. La fascinante, vivaracha e ingeniosa muchacha no parecía consternada en lo absoluto, como lo estaban los miles de espectadores ayer por la tarde".

En las páginas del Columbia Daily Spectator, se escribió que "Los aficionados al cine de Nueva York están seguros, por ejemplo, de disfrutar las payasadas de la Senorita (sic) Velez mucho más que, por decir, Jetta Goudal, o Gloria Swanson, o incluso Dolores del Río. Resulta desafortunado para Jetta Goudal que su personalidad tan peculiar sea fácilmente caricaturizada. Marion Davies se enredó en ese mismo divertimento en Su amante de cartón (The Carboard Lover) y ahora Lupe lo está haciendo en el escenario del Rialto, pero mucho mejor, posiblemente porque lo hace con una gran confianza." Tal y como lo señala esta crónica, Canción de amor se estrenó en el cine Rialto y a partir de entonces esta sala iba a acaparar varios de los estrenos y sus mayores éxitos en la urbe conocida como "la gran manzana".
 
Este cine era denominado con fines publicitarios "El templo de las películas" (Temple of the Motion Picture). En su pantalla se proyectaron diversas películas protagonizadas por Lupe Vélez, además de la ya citada Canción de amor, como sería el caso de Fiesta en Hollywood, la censurada Congo y el gran éxito que representó La señorita ciclón (The Girl From Mexico), al registrar localidades agotadas una noche tras otra a lo largo de tres semanas consecutivas a partir de su estreno el 2 de junio de 1939, lo que de manera sorpresiva le daba nuevo aliento a su carrera para entonces en declive.
 
Sin embargo, el pretexto para la presente crónica es que otro 3 de julio, como hoy, sólo que de 1934, es decir, hace ochenta y cuatro años, en el cine Rialto se estrenó Pura dinamita (Strictly Dynamite), en la que Jimmy Durante y Lupe Vélez compartieron los créditos estelares y a la que se promovió bajo el lema "Jim-ee and Lup-ee encienden la temperatura".

Jules Etienne

Las ilustraciones corresponden a un fotograma de Canción de amor (Lady of the Pavements, 1929) en el que aparece Lupe Vélez con William Boyd  y Jetta Goudal, una fotografía de la fachada del cine Rialto y a la promoción del estreno de Pura dinamita (Strictly Dynamite) en 1934.