sábado, 2 de junio de 2018

EL ESTRENO DE NANÁ: la última película de Lupe Vélez

 
La producción mexicana Naná, que adaptaba a la pantalla la obra del francés Emile Zola, se estrenó el 2 de junio de 1944, en el cine Palacio Chino en la ciudad de México.
 
Se trataba de una película muy costosa, tan sólo en lo que se refiere a su indumentaria, se confeccionaron ochenta vestidos para ella por la Western Costume, de Hollywood, empresa contratada para hacerse cargo del vestuario a la usanza del siglo XIX en la Francia del segundo imperio, la misma época en la que también se ubicaba Canción de amor, aquella película de principios de su carrera en la que había sido dirigida por D. W. Griffith.
 
El rodaje de Naná resultó más accidentado de lo que se esperaba. Por entonces Lupe atravesaba una etapa depresiva en la que su relación con Arturo de Córdova se había vuelto un constante reclamo y el director de la cinta, Celestino Gorostiza, era un hombre surgido del teatro, por lo que era evidente que se sentía incómodo al desplazarse en un set cinematográfico.

La crítica resultó bastante severa tras su exhibición, como fue el caso de la publicación El Redondel, que aseguraba no había captado el espíritu francés y se trataba de "una novela eminentemente francesa que, en último caso, sólo debió llevarse a la pantalla en la Francia misma".
 
Sin embargo, en un artículo publicado en el diario Excélsior el 7 de junio de 1944, su autor, Ángel Lázaro, asegura que: "... no hay duda de que esta Naná, salida de los estudios mexicanos, puede afrontar gallardamente la mirada del más severo crítico. Lupe Vélez está dentro del tipo. Su misma voz, un poco agria, ronca en la película -no sabemos si fuera de ella- da carácter al personaje. Ella es la cortesana imaginada por el novelista. Y puede decirse que ella es la película toda..."
 
 
Jules Etienne

No hay comentarios:

Publicar un comentario