lunes, 8 de enero de 2018

MEXICAN SPITFIRE: el serial de Carmelita, la mexicana que escupe fuego


El éxito en taquilla de La señorita ciclón (The Girl From Mexico, 1939), en la que apareció por primera vez su personaje de Carmeilita Fuentes, la mexicana que escupe fuego, animó al estudio RKO a extender un contrato a Lupe y a Leon Errol, para que encabezaran el reparto de lo que sería, a la larga, un serial de ocho películas. No hay que olvidar que se trataba de una época en la que aún no existía la televisión, y este tipo de cine, con los mismos personajes enfrentando diferentes situaciones en cada episodio, serían el antecedente más visible de las series televisivas.

Mexican Spitfire era una mina que sus productores y Lupe seguirían explotando hasta agotarla. Así fue como, después de La diablilla mexicana (1940),  se sucedieron: Las trampas de Carmelita (Mexican Spitfire Out West), El bebé de Carmelita (Mexican Spitfire's Baby), Carmelita en alta mar (Mexican Spifire at Sea), El fantasma de Carmelita (Mexican Spitfire Sees a Ghost), El elefante de Carmelita (Mexican Spitfire's Elephant) y Mamá estupenda (Mexican Spitfire Blessed Event), todas filmadas entre 1940 y 1943.

Si al final de la primera película, Carmelita y Dennis, su novio gringo, se fugaban a México para poder casarse, en la segunda regresaban felices de su luna de miel. Después vendría la maraña de equívocos que la obligaban a viajar a México para tratar de obtener un divorcio que resultaba ilegal por lo que su todavía esposo no podía regresar con su antigua prometida. En ésta, Leon Errol añadiría otro personaje también interpretado por él: Lord Epping, quien ya no dejaría de aparecer en el resto de la serie. La diablilla mexicana tuvo su prèmiere en Nueva York, el 9 de enero de 1940.

En Las trampas de Carmelita, la pareja se vuelve a disgustar pero esta vez el bonachón tío Matt la ayuda maquinando un engaño para que su sobrino recapacite y regrese a su lado. A partir de la siguiente aventura, Donald Woods, el actor original que había interpretado a su marido en las tres primeras cintas, tuvo que enlistarse para ir a la guerra, por lo que fue sustituido por Charles Buddy Rogers, por entonces casado con Mary Pickford.

Como Carmelita sigue enfrentando desaveniencias conyugales -porque en caso contrario la serie tendría que haberse dado por concluida, puesto que no se trataba de una pareja en un cuento de hadas, que vivirían felices para siempre-, el tío Matt decide que es hora de que tengan un hijo para que la relación se vuelva más estable y le pide a Lord Epping que traiga un huérfano de la guerra ensu próximo viaje. Éste cumple al pie de la letra con el encargo y llega acompañado por una joven rubia que, en efecto, había perdido a sus padres, y quien por ser francesa no podía llamarse de otro modo que no fuera Fifí. Los apuros eran para el entrometido tío a quien no se le ocurre otra forma de evitar problemas que ocultando a la atractiva muchacha, con lo que el enredo se va haciendo cada vez mayor. Después, ya reconciliados, viajan a Hawaii para una segunda luna de miel. Surgen nuevos motivos de disgusto hasta que el inefable tío Matt logra apaciguarlos. Todavía, Carmelita y Dennis se hospedarán en una mansión habitada por supuestos fantasmas que en realidad no son más que una banda de delincuentes que se ocultan de la policía.

Walter Reed entraría al relevo de Rogers como el marido de Carmelita, cuando Lord Epping se ve inmiscuido con unos contrabandistas que han ocultado un valioso diamante en el interior de una pequeña figura de ónix en forma de elefante. El tío Matt acude a su rescate y le pide ayuda a Carmelita quien, al no entender bien de qué se trata el asunto, alquila un elefante del zoológico y lo pinta de rosa con manchas verdes. En la aventura final, Carmelita le envía un telegrama a su marido en el que le anuncia que su vecina está embarazada, pero como su inglés es muy deficiente, éste supone que es ella quien está esperando el bebé de ambos. El malentendido se resuelve de manera absurda, como era el sello de la casa, con la compra de un cachorro de ocelote.

Después del último título de la serie, estrenado en 1943, Lupe se trasladaría a México para trabajar en el rodaje de Naná, en la que sería su aparición final en la pantalla.


Jules Etienne

La ilustración corresponde a Lupe Vélez y Leon Errol en un fotograma de La diablilla mexicana (Mexican Spitfire, 1940). 

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