lunes, 21 de agosto de 2017

Lupe durante LA TORMENTA (The Storm, 1930)


Como Lupe no era la protegida de ningún productor poderoso ni estaba casada con alguna figura influyente de Hollywood, a la manera de Norma Shearer –con Irving Thalberg- o la propia Dolores del Río, carecía de apoyo significativo. Beulah Livingston, gerente de publicidad de United Artists y con muy buenas relaciones en el medio, había procurado impulsar su carrera, pero a Cooper no le agradaba y por eso Lupe siempre la mantuvo a distancia. Tras el fracaso en taquilla de El puerto del infierno, decidieron rescindirle el contrato de exclusividad y no hubo quien alzara la voz en su favor. Encaró la mala noticia proponiéndose aprovechar las circunstancias para dedicarse de tiempo completo a su romance con Cooper y a trabajar en sus presentaciones personales que tanto disfrutaba.
 
La Fox se acercó a ella para proponerle que participara en un musical, pero a Lupe no le entusiasmó la idea de compartir créditos con una recién llegada Fifi D’Orsay. Una joven que se había iniciado en el vodevil de su natal Montreal y que alcanzó notoriedad cuando se presentó en un cabaret neoyorquino de Greenwich Village cantando ¡Sí! Nosotras no tenemos plátano, en francés –Oui! Nous n’avons pas de banane-, que sembró la hilaridad entre el público. Ante la inquietud del dueño, le mintió, apoyada en su acento francés, asegurando que era parisina y se había presentado en el Folies Bergére. Lupe prefirió esperar una mejor oportunidad, hasta que la Universal le propuso algo más interesante: La Tormenta, que dirigiría el alemán Wilhelm Weiller, conocido en el mundo del cine como William Wyler.
 
Cuando se encontraban filmando la película, Lupe llegó una mañana saludándolo con una pregunta:
 
- ¿Sabías que Gary es un artista? Pinta muy bien, mira –le dijo, mostrándole su pecho, en el que una pequeña cara: ojos, nariz y boca, había sido dibujada con lápiz labial junto al pezón. Wyler, pasmado, no supo que responder.

Jules Etienne

La ilustración corresponde a un fotograma de Lupe Vélez en La tormenta (The Storm, 1930)

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